INSOMNIO


 Los círculos de agua  en los que nada mi espíritu
El eterno resplandor de un espejo de sal
El horizonte que se derrama en el alma 
La madrugada fugitiva del sol 
El rostro perpetuo del silencio
El paso incesante del adiós 
El llanto taciturno de la noche 
 Y el tibio abrazo de la desesperación 


MARIA VENGOECHEA.

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