Se me fue la vida por la coladera

"Pero seguían pasando los días, llegó el otoño y con él el frío de mi sin ti. Entonces me repetía una y otra vez nuestra promesa, y te amaba, te amaba tanto que era incapaz de no cumplirla. Pero tu ya la habías destrozado en mil pedazos, habías desparramado mi corazón por otras sábanas y te habías camuflado en la vulgaridad del no sentir (ni tan siquiera lástima.) Parecías otra persona, mi amor, te miraba y no lograba verte, solo conseguía atravesarme más y más en el puñal donde acunaba mis noches."

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un suave olor a nicotina.

Hola señorita, disculpe si me siento, pero esta vez no quiero irme a casa sola, perdida y sin usted.

Si tengo algo a mi favor, es que conmigo conocerás la forma más bonita de dar los buenos días.