384.400 km en promedio.

Desespero las cortinas esperando tu llegada
y camino por las rejas de la ventana cortandome  la piel con cada movimiento de puntas.
Porque no existe mayor complejidad que tus nodos y me sobran ganas de enrredarme en tus eclipses, ganas de trasladarme a tu velocidad por el este o el oeste según tu período órbital.
Como esa noche donde viniste a buscarme  y giramos alrededor de la tierra una vez y y sobre su propio eje una vez más en el mismo segundo, mostrandome  solamente una de tus caras todo el tiempo.

Priscila de Lunas

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