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Acepto los cargos.

Pensarte en un va y ven duele más que mis totales ausencias Tenerte llena de incertidumbre voltea en las  noches, la cabecera de mi cama Hacerte daño con mis dudas es hacerme caminar a mí misma sobre un fuego ardiente Tapar el sol de tu ventana me hará castigarme cada mañana Quiero mostrarte mi oscuridad sin hacerte huir,  sin nublarte la vista Pero sin pesares, sin penas ni perdón me convierto en lo que soy... ... Y mis sentimientos serán  mi mayor temor Sin pensar en  cuanto  sin pensar en mi. P. De Lunas.

A penas comienza.

T odo se ha volcado, no de cabeza, en mil pedazos donde cada uno de ellos posee una punzante sospecha. Los días se ponen cada vez más difíciles Sin aguas y con brisas que secan nuestros labios. Cada día es más fuerte y cegadora esa luz de la esperanza Cada día que pasa entendemos más al mundo y menos a nuestra almohada. Entre tantas ruinas y derrotas se pone turbio el camino que resta La soledad nos visita y siempre ha sido nuestra debilidad. Llega esa sensación prevista que es la sensibilidad que nos aborda Que nos hace flaquear, perder gotas de fuerza y placer. Entre humos de nostalgia sigues aquí, dentro de mi mar En busca de calma, En busca de amor Y yo sigo aquí, esperando el día que esa inmensa invalides de luz, se convierta en sol entre mis tierras Que al tomar tu mano sanen todos los derribos de los corazones rotos de esta isla.     P. de Lunas.

Después del desastre.

No conocí el amor, Pero no significa que no haya dolido. Dejar de pensar en ti, ha sido quitarme mil pesos del hombro Y mil pasos al aire Mi mente ha sido cruel contigo como yo nunca pude Y ha sido explicita en cada manera de borrarte. He Quitado la venda de mis ojos Al igual que la armadura. Ahora soy yo quien brilla hasta hacer daño Y Ahora es ella, quien intensamente... ... Me revuelca la vida. P. de lunas. 

Los jueves me persigo.

He mentido tantas veces, que dudo de mis verdades. He huido con los ojos cerrados y me he odiado con los ojos abiertos. Agarro pedacitos de pasado que me  han ensuciado las manos. He escrito tantas veces de  mi vida que ya  no me reconozco.  He querido tanto que me he olvidado y he olvidado tanto que he dejado de quererme. Me he visto morir muchass veces sin resucitar. He perdido el rumbo, y se me inundan los ojos cuando rio. He sangrado, he llovido, he cortado mis alas y las he convertido en armas. Me consume el miedo cada noche y he  sido derrotada a conciencia por mí misma. P. de Lunas Atravesada por los años. 

Más allá de los detalles, no hay mucho por conocer.

Dice que no nos conocemos, pero ha venido a este sitio, ha visto la sangre seca sobre mis letras y ahora sabe que es el lugar  donde me gusta venir a conocerme también. Dice que no nos conocemos, pero nos entendemos perfectamente en idiomas, en planetas, en sonidos de animales,  en canciones astromanticas, en deseos impacientes y en miradas de  mañanas.   Dice que no somos, que no nos conocemos; si pudiese más que el miedo le diría que a donde fuera siempre  reconocería esos ojos tan tristes y que  el silencio de mi habitación tiene grabada las veces que he  dormido escuchando su voz. Dice que no nos conocemos pero siempre será nuestra, la seguridad de sonreírnos en cada saludo, de estar en cada gota de agua, de morir en mutua piel y desear callar desesperadamente las  distancias con el insaciable tacto. P. de Lunas. 

Cambio de horario.

Podría pensar que estoy en el mejor momento de mi vida, que este año va terminando y no tengo más que pedir para el siguiente. Pero me conozco, siempre queriendo un poco más de todo, de aventuras, de ocios, de amores, incluso siempre quiero más de mí. Esto de ir por mundo me contraría las emociones, me agranda tanto el pecho que cada instante y cada persona se hacen cada vez más pequeños, como si mi corazon fuese un gran  viñedo lleno de vinos solo a catar.    Que si no me costaba enamorarme ahora soy una amante continua, frágil, elevada por cada viento siendo una hoja caída de otoño. Vivo en el día a día con la confusión de extrañar en cada ciudad volada un orgasmo irracional.  Insaciada detrás de cada puerta buscando siempre la luz del mar, del  sol o de la verdad, esa que no sé sin importar donde esté, si algún día hallaré. Si decido volver o no es algo que nunca terminaré, aunque huya, aunque vuelva, aunque llore cada noche frente a la salida de...

"No le siguen dos puntos suspensivos"

 Esta vez no hay punto y seguido, esta vez ha sido peligroso y me ha llevado a uno de mis abismos, me ha estancado como piedra sumergida.  Me han entretenido un par palabras y nada más, si lo pienso bien, y he vuelto a  sentir la impotencia del querer de más a quien no nos merece.  Esta vez es un punto final, de esos que me hacen balbucear y fumar cigarrillos, los cuáles ya me habían abandonado.   Esta es mi forma, todos lo saben, las copas lo saben, yo lo siento, de lágrima a pulso y de pulso a lágrima...  Lo que yo sé es que pronto muy pronto bailaré, como siempre bailaré,  saldrá de mí tal cual como me gusta, con labial fuerte y vestido largo.